La verdad es que Chaz borracho era muy gracioso, solo hacía que tonterías. Nos sentamos en el suelo, ya que él no se podía mantener en pie, él empezó a decirme tonterías, que si era muy guapa, que que suerte tenía Justin. Se encendió un cigarro, bueno lo intentó, como no podía encender el mechero lo hice yo, acto seguido, me puso la mano en la mejilla y se acercó a mi, me dio un beso. No entiendo todavía como ni por qué, pero lo hizo.
Me aparté rápidamente de él.
Judit: Chaz, vas borracho, no hagas tonterías de las que te puedas arrepentir.
Chaz: Shhhhhhhhh hahahahaha. Yo, nop vuuoy burracho.
Judit: Claro, lo que tu digas. Anda levanta, voy a avisar a los chicos y nos vamos.
No lo entendía, juro que no lo entendía, ¿ y este chico ? Entramos de nuevo, llevaba a Chaz a rastras, logré localizar a los chicos, nos acercamos entre aquel barullo de gente. Chris se llevó a Chaz a su casa, eran las 4 y media de la mañana, así que no era plan de despertar a sus padres.
Justin me llevó a casa, no sabía si contarle lo sucedido con Chaz, opté por no hacerlo, no quería que se peleasen, además Chaz iba borracho. Justin se quedaba a dormir en casa, pero solo se quedó a dormir. Teníamos un asunto pendiente, pero los dos estábamos agotados, además, quería que fuese especial, necesitaba sentir que no solo era un polvo, como lo fui para Nick. Dormimos en mi habitación abrazados, aquel chico era especial, no intentó nada, sabía que yo quería ir despacio, era un encanto, me abrazo tiernamente y nos acurrucamos en la cama.
A la mañana siguiente me levanté al escuchar unas voces. Justin no estaba. Bajé a la cocina.
Tía: ¡Buenos días cariño! ¿Como has dormido?
Judit: Hola tía, pues la verdad es que muy bien.
Tía: Anda come algo, Justin te ha hecho el desayuno.
Judit: Justin no hacía falta en serio yo...
Justin: Anda come, haz caso a tu tía.
Con Ryan y mis tíos de vuelta en casa no podíamos campar a nuestras anchas por la casa, pero la verdad es que echaba de menos a mi primo.
Las siguientes semanas se pasaron volando, estuvimos preparando nuestro viaje. Justin me hizo coger toda mi ropa. Nos fuimos lunes, era octubre. Me dí cuenta de que me había dormido cuando des de la cama escuché el timbre. Mierda. Me duché tan rápida como pude. Me sequé el pelo corriendo y me puse esto. http://www.polyvore.com/alemania_go/set?id=58635051 . Bajé las escaleras corriendo y allí estaba él. Mi chico perfecto. Tan sonriente como siempre hablando con Ryan.
Judit: Buenos días... Ryan, ¿Por qué no me has despertado antes?
Ryan: Justin llamó diciendo que vendría más tarde y que os sobraba tiempo, así que te dejé dormir un poco más.
Justin: Es cierto, el avión se retrasará una hora. Por cierto, buenos días eh.
Judit: Buenos días. - Le di un beso en la mejilla. Justin me miró enojado, quería un beso de esos que tanto nos gustaban, pero con Ryan delante no me apetecía mucho. Le sonreí y cogí mi taza de café. Justin metió las maletas en el coche y yo acabé de desayunar.
Stratford estaba repleto de hojas secas, era precioso, me daba lástima no poder volver a ver aquello hasta que volviese.
Judit: Buenos días... Ryan, ¿Por qué no me has despertado antes?
Ryan: Justin llamó diciendo que vendría más tarde y que os sobraba tiempo, así que te dejé dormir un poco más.
Justin: Es cierto, el avión se retrasará una hora. Por cierto, buenos días eh.
Judit: Buenos días. - Le di un beso en la mejilla. Justin me miró enojado, quería un beso de esos que tanto nos gustaban, pero con Ryan delante no me apetecía mucho. Le sonreí y cogí mi taza de café. Justin metió las maletas en el coche y yo acabé de desayunar.
Stratford estaba repleto de hojas secas, era precioso, me daba lástima no poder volver a ver aquello hasta que volviese.
Caitlin y Chris vinieron a despedirse de nosotros. También vinieron Ryan y mis tíos.
Justin: Eh, ¿ Alguien sabe algo sobre Chaz? Desde la noche que se pilló aquel pedo no hemos hablado mucho, y quería despedirme de él.
Justin estaba triste y yo tenía la culpa , sabía que si no lo hacía era por mi. Nadie sabía nada de él.
Subimos al avión. Íbamos de camino a Berlín, Alemania y yo me subía por las paredes, soy claustrofóbica desde muy pequeñita y aquello para mi era un infierno. Pero resulto ser que no solo yo tenía miedo a los espacios cerrados. El señorito Biebs era peor que yo, las azafatas acabaron hartas de nosotros, pero lo pasamos bien. Primero vimos una película, El Diaro De Noa, amo esa película. Me apoyé en el pecho de Justin y el me rodeó con su brazo. Pero Fredo, como es tan majo él, a la mínima nos estaba chinchando. Era muy gracioso y además sabía hablar español, hablábamos de cualquier tontería en español y eso a Justin le daba rabia porque no nos entendía.
Subimos al avión. Íbamos de camino a Berlín, Alemania y yo me subía por las paredes, soy claustrofóbica desde muy pequeñita y aquello para mi era un infierno. Pero resulto ser que no solo yo tenía miedo a los espacios cerrados. El señorito Biebs era peor que yo, las azafatas acabaron hartas de nosotros, pero lo pasamos bien. Primero vimos una película, El Diaro De Noa, amo esa película. Me apoyé en el pecho de Justin y el me rodeó con su brazo. Pero Fredo, como es tan majo él, a la mínima nos estaba chinchando. Era muy gracioso y además sabía hablar español, hablábamos de cualquier tontería en español y eso a Justin le daba rabia porque no nos entendía.
Pasaron las horas, yo me quedé dormida abrazada a Justin, me despertó dándome un beso en la frente.
Justin: Cariño, ya hemos llegado, despierta. - Me sonrió levemente. Él también estaba cansado.
Judit: Oh, mmm...claro. Vamos.
No sabía que hora era, solo sabía que estaba agotada. Para " sorpresa de todos" el aeropuerto estaba lleno de beliebers alemanas que gritaban como locas. Cogí las gafas de mi bolso y me las puse, no quería que me reconociesen. No quería que supiesen que era la novia de Justin Bieber, la estrella. Sabía que si no, no podría mantener una vida en el anonimato como hasta ahora. Justin me miró tierno una última vez antes de asomarse para salir del avión, me dio un beso en la frente y bajó.
Aquello era una locura, todas aquellas chicas nos esperaban dentro del recinto, como locas. Todas llorando. Kenny me cogió del brazo y me acercó a él.
Kenny: Justin va a saludar a las beliebers, ¿quieres acercarte o ...?
Judit: ¿Qué? No te entiendo Kenny...
Kenny: Verás, yo y Moshe nos encargamos de la seguridad de Justin y ahora de la tuya, las beliebers se revolucionan cuando ven a alguna chica con Justin, no puedes ir sola a ningún lado, aunque no sepan quién eres, te han visto bajar, conocen a todo el Team, así que preguntarán por ti. No van a hacerte nada, pero por seguridad debes ir acompañada. ¿ Nos acercamos?
Madre mía, esto era una locura. Yo. ¿Yo? Escoltada para que unas chicas normales como yo no me sacaran los ojos.
Judit: Bueno, vamos. No creo que pase nada.
Kenny me sonrió y empezó a andar. Scooter y Moshe iban con Justin. Todas se les echaron encima, creía que lo mataban. Kenny vio mi cara de preocupación y me sonrió dandome a entender que todo estaría bien, que aquello era normal. Logramos salir del recinto. Todas aquellas chicas me miraban. Subí a una furgoneta negra con los cristales tintados. Estuve esperando allí dentro con Kenny. A los cinco minutos apareció el resto. Se dividieron en varias furgonetas. Justin, Moshe y Scooter llegaron los últimos. Justin me miró preocupado, y por su sonrisa, la cual fue un poco falsa pero a la vez muy sincera,( fue falsa porque intentó que creyera que todo iba bien, pero fue sincera porque esa sonrisa me transmitía un "tranquila cielo, estoy aquí" ), pude darme cuenta de que me habían visto, de que sabían que yo era nueva y querían información, es decir, esto acabaría en twitter y páginas similares, todas aquellas chicas hablarían sobre mí, los periodistas se acabarían enterando y adiós intimidad.
Justin se sentó a mi lado y me agarró de la mano durante todo el trayecto. Me miraba de vez en cuando, notaba su pulsación acelerada, movía las piernas. Llegamos a el hotel, se llamaba Hotel Adlon Kempinski. Era enorme, y era pinta de ser tan romántico... Como no las fans enseguida se enteraron de que nos hospedaríamos allí y en cuestión de minutos no podíamos salir del hotel, que locura. Unas chicas me estaban señalando desde afuera, gritaban algo que yo no lograba enteder, hablaban alemán, pero por lo visto nada bueno. Yo me preocupé bastante, que iba a ser de mí y de él, de lo nuestro si no teníamos intimidad, y todo el mundo sabía quién era. No solo me preocupaba que chicas de mi edad, mayores y menores seguramente quisieran matarme, ¿Y Nick? Seguro que si la prensa diese a conocer la noticia enseguida se enteraría. Justin se dio cuenta de que algo rondaba por según él esa cabecita tan mona llena de secretos.
Justin: Cielo, te noto preocupada, si es por las beliebers... - sonrió - Tranquila, te cogerán cariño, ya verás.
No quería preocuparlo así que hice como si solo fuera eso.
Judit: No sé, me miran mal y eso que todavía no tienen pruebas, cuando esto se dé a conocer...
Justin: Ts, tranquila, que Supraman como dicen mis beliebers, ¡está aquí para salvarte! - Dijo mientras cogía la llave de nuestra habitación. Me miró y empezó a andar, yo lo seguí, nos fuimos a una sala donde desde fuera no alcanzaba la vista, allí se encontraban los ascensores. Me miró pícaro mientras la puerta se abría.
Justin: Bueno, puede que no sea quién te salve. Mmmm... Puede que sea el monstruo del que te deben salvar...
Judit: Justin, ¿Qué dices? HAHAHAHAHA
Justin: Nada solo qué... ¡AJÁ! ¡TE TENGO!
No sé como de repente Justin me volvía a tener a lo saco de patatas como unas semanas atrás. Nos metió en el ascensor y empezó a dar vueltas. Yo gritaba que parase, que me bajara, pero no daba resultado. El ascensor se paró de repente,se abrió y unos niños entraron, venían de la sala de juegos. Nos miraron con cara de estos dos están locos, algo normal ya que Justin seguía dándome vueltas. Él también se dio cuenta y me bajó con delicadeza. Empezamos a reír y los niños hablaban raro, no entendíamos lo que decía. De repente Justin se quedó blanco.
Judit: ¡Justin! ¡Justin!¡Justin!¿Qué pasa?¡Responde!
Justin: Tttú,yyyo, ascensor. Soccccorro. Me ahogo.
Judit: ¿Qué? Justin...Respira falta poco para que bajemos, ¿no te has acatado de que íbamos en un ascensor o qué?
Justin: Yo...Solo te veía a ti...Y...
La puerta se abrió, y salió como un loco, creía que le daba algo, salí detrás de él y los niños nos miraban mal, en fin, no problemo como se suele decir, no nos conocían de nada, al menos a mi.
Justin estaba sentado en el suelo. Me acerqué a él, ya había recuperado algo de color en su perfecta cara. Me senté a su lado y le cogí la mano.
Judit: Sabes... Asustado estás muy mono...HAHAHAHAHA
Justin: ¿Qué? Ah vale,vale,vale,vale,vale. Me indigno, JÁ. ¿Te parece mono un pobre chico con claustrofobia?
Los dos empezamos a reír. Al rato, nos dimos cuenta de que desentonábamos un poco al estar en un hotel de lujo tirados en el suelo así que nos dirigimos a la habitación.
Era enorme, preciosa, nunca había visto nada así jamás. Justin me besó. Y fue a ducharse. Yo me tumbé en el sofá para relajarme un poco pero eso no fue posible. Sonó mi móvil, lo cogí para ver quién era. No podía estar pasando. Nick. Ahora no por favor, solo pedía eso.